Reflexión: El paradigma perdido
Sabemos muy bien que somos animales de la clase de los mamíferos, del orden de los primates, de la familia de los homínidos, del género homo, de la especie sapiens; que nuestro cuerpo es una máquina de treinta mil millones de células, controlado y procreado por un sistema genético, el cual se constituyó en el transcurso de una evolución natural a lo largo de 2 a 3 millones de años; que el cerebro con el cual pensamos, la boca con la cual hablamos, la mano con la cual escribimos son órganos biológicos. Ahora bien, este saber es tan inoperante como el que nos informa que nuestro organismo está constituido por combinaciones de carbono, de hidrógeno, de oxígeno y de nitrógeno. Desde Darwin admitimos que somos hijos de primates, pero no que nosotros mismos seamos primates. Estamos convencidos de que, una vez descendidos del árbol genealógico tropical donde vivían nuestros antepasados, nos hemos alejado para siempre de él, y de que hemos construido, al margen de la naturaleza, el reino independiente de la cultura. Evidentemente, nuestro destino es excepcional en relación al de los demás animales, primates incluidos, a quienes hemos domesticado, reducido, rechazado, puesto entre rejas o en reserva. Nosotros hemos edificado ciudades de piedra y acero, inventado máquinas, creado poemas y sinfonías, navegada por el espacio. ¿Cómo no creer que, aunque salidos de la naturaleza, no seamos, a pesar de ello, extranaturales y sobrenaturales? Desde Descartes pensamos contra natura, seguros de que nuestra misión consiste en dominarla, someterla y conquistarla. El cristianismo es la religión de un hombre cuya muerte sobrenatural le permite escapar al destino común reservado a las otras criaturas vivas; el humanismo es la filosofía de un hombre cuya vida sobrenatural le permite escapar a tal destino. El hombre es sujeto en un mundo de objetos, y soberano en un mundo de sujetos. Por otra parte, a pesar de que todos los hombres pertenecen a una misma especie (homo sapiens), este rasgo común nunca ha dejado de serle negado al hombre por el propio hombre, quien no reconoce a un semejante en el extranjero o insiste en acaparar para sí la plena calidad de hombre. Incluso el filósofo griego veía a un bárbaro en todo persa y un mero objeto animado en todo esclavo. Y si en la actualidad nos sentimos compelidos a admitir que todos los hombres somos tales, no por ello hemos dejado de excluir de este grupo a los que denominamos «inhumanos». El paradigma perdido
Las revoluciones paradigmáticas
Cuando hablamos de revoluciones paradigmáticas, nos referimos a esos momentos en la historia en los que la estructura del conocimiento cambia tan radicalmente que la “realidad” anterior deja de tener sentido. Las revoluciones paradigmáticas son el concepto central del libro La estructura de las revoluciones científicas (1962) del físico y filósofo estadounidense Thomas Kuhn, quien transformó radicalmente la forma en que entendemos la historia y el progreso de la ciencia. Antes de él, predominaba la idea de que la ciencia avanzaba de forma lineal y acumulativa (sumando datos y verdades progresivamente). Kuhn demostró que la ciencia avanza, más bien, a través de rupturas y saltos cualitativos.
Para comprender la revolución paradigmática, primero hay que dominar tres términos clave:
Inconmensurabilidad: La noción de que dos paradigmas rivales son tan radicalmente distintos que resulta imposible compararlos o traducirlos directamente bajo un único estándar común. Hablan lenguajes y observan el mundo de maneras inconmensurables.
Paradigma: Es el conjunto de supuestos teóricos, técnicas, valores, métodos y visiones del mundo compartidos por una comunidad científica en un momento dado. Es la “lente” o “marco” a través del cual la comunidad analiza e interpreta la realidad (por ejemplo, la física newtoniana o el modelo geocéntrico de Ptolomeo).
Anomalía: Un fenómeno o problema empírico que la teoría/paradigma vigente no puede explicar o resolver.
Principales paradigmas en la evolución del conocimiento de la humanidad
1. Paradigma precientífico: De la mitología, al creacionismo y al geocentrismo
1.1 La Mitología: El Cosmos como Narrativa
En las etapas más tempranas, el universo no se explicaba mediante leyes físicas, sino a través de la voluntad divina y el drama.
- El Caos Original: Casi todas las culturas (griegos, nórdicos, mayas) parten de un estado de desorden total del cual surge el orden.
- Personificación: Los fenómenos naturales no eran “procesos”, eran seres. El rayo era Zeus; el sol, Ra o Helios; las mareas, Poseidón.
- Función Social: Más que buscar una “verdad científica”, los mitos daban sentido moral y cohesión a la sociedad.
1.2 El Creacionismo: El Diseño con Propósito
Con el auge de las religiones abrahámicas (judaísmo, cristianismo e islam), la visión del origen cambió de una lucha entre muchos dioses a la obra de un único Arquitecto.
- Ex Nihilo: La idea de que el universo fue creado “de la nada” por una inteligencia superior.
- El Hombre como Centro: A diferencia de muchos mitos donde el humano era un accidente o un siervo, el creacionismo suele colocar a la humanidad como la cúspide de la creación, hecha a imagen y semejanza del creador.
- Fijeza de las Especies: Durante siglos, se creyó que el mundo permanecía exactamente igual a como fue creado en el Génesis.
1.3 El Geocentrismo: La Tierra como Eje del Universo
A medida que la observación astronómica se volvió más rigurosa, surgió la necesidad de un modelo “técnico”. El geocentrismo fue la respuesta dominante durante casi 2,000 años.
- El Modelo de Ptolomeo: Formalizado en el siglo II d.C., proponía que la Tierra era una esfera inmóvil en el centro del universo.
- Esferas Celestiales: Se creía que los planetas, el Sol y la Luna estaban incrustados en esferas de cristal que giraban alrededor de nosotros.
- Intuición vs. Realidad: El geocentrismo era poderoso porque parecía lógico: nuestros sentidos nos dicen que el suelo no se mueve y vemos al Sol “pasar” sobre nosotros cada día.
2. La Revolución Copernicana (Siglo XVI – XVII)
Es el paso del geocentrismo al heliocentrismo.
- Antes: La Tierra era el centro inmóvil del universo y el hombre era el centro de la creación.
- Después: La Tierra es un planeta más orbitando alrededor del Sol.
- Impacto: Desplazó al ser humano de su posición de privilegio metafísico y dio origen a la ciencia moderna.
3. La Revolución Darwiniana (Siglo XIX)
La publicación de El origen de las especies en 1859 rompió el paradigma del creacionismo.
- Antes: Las especies eran fijas, inmutables y creadas por una divinidad.
- Después: Los seres humanos son fruto de la selección natural y la evolución biológica.
- Impacto: El hombre dejó de ser una “creación aparte” para convertirse en parte del reino animal, unido por un ancestro común.
4. La Revolución Einsteiniana y Cuántica (Siglo XX)
A principios del siglo XX, la física clásica de Newton (mecánica y predecible) fue desafiada.
- Teoría de la Relatividad: El tiempo y el espacio no son absolutos, sino que dependen del observador.
- Mecánica Cuántica: A nivel subatómico, la realidad es probabilística, no determinista.
- Impacto: Cambió nuestra percepción de la materia y la causalidad, introduciendo la incertidumbre como parte fundamental de la naturaleza.
5. La Revolución Freudiana
La Revolución Freudiana no fue solo el nacimiento de una técnica para curar “nervios”, sino una de las rupturas intelectuales más profundas de la historia, comparable a las de Copérnico o Darwin.
Su núcleo es demoledor: el ser humano no es dueño de su propia casa. Freud postuló que la mayor parte de nuestra vida mental ocurre fuera de nuestra conciencia, en un sótano oscuro llamado el inconsciente.
6. La Revolución de la Complejidad (Paradigma de Morin)
Es el movimiento hacia el pensamiento complejo que mencionábamos anteriormente.
- Antes (Reduccionismo): Para entender algo, hay que dividirlo en partes pequeñas y estudiarlas por separado.
- Después (Complejidad): El todo es más que la suma de las partes. Los sistemas están interconectados y son auto-organizados.
- Impacto: Une la biología, la sociología y la física, aceptando que el caos y el orden conviven.
Comprensiones Paradigmáticas
| Revolución | Autor Clave | Cambio Fundamental |
| Precientífico | Varios | De la mitología, al creacionismo y al geocentrismo |
| Copernicana | Copérnico / Galileo | Del Geocentrismo al Heliocentrismo. |
| Newtoniana | Isaac Newton | De la magia a las leyes matemáticas universales. |
| Darwiniana | Charles Darwin | Del Creacionismo a la Evolución Biológica. |
| Freudiana | Sigmund Freud | De la Razón pura al dominio del Inconsciente. |
| Einsteiniana | Einstein | De lo absoluto a lo relativo |
| Cuántica | Planck / Bohr | Del Determinismo a la Probabilidad. |
| Complejidad | Morin, Prigogine | De la simplicidad a la complejidad |
1. Paradigma Precientífico
- La metáfora: El teatro de marionetas invisibles.
- La idea: Imagina que ves una obra de teatro donde los personajes mueven las manos, pero no ves los hilos ni al titiritero. Como no sabes cómo funciona el escenario por dentro, asumes que los muñecos se mueven porque están enojados, tristes o porque un espíritu superior decidió moverlos. El conocimiento depende de la historia que nos cuenta el director del teatro (la autoridad) y no de revisar la tramoya.
2. Paradigma Copernicano
- La metáfora: Descubrir que estás en un vagón de tren, no en la estación.
- La idea: Estás sentado en un tren y ves que el paisaje y la estación comienzan a moverse hacia atrás. Durante mucho tiempo juraste que tú estabas quieto y el mundo giraba a tu alrededor. El giro copernicano es el momento en que miras por la ventana y te das cuenta: “No soy el centro inmóvil de la escena; soy yo quien se está moviendo a toda velocidad por el espacio”.
3. Paradigma Newtoniano
- La metáfora: El reloj de cuerda gigante.
- La idea: El universo es como un mecanismo de relojería perfecto de suizo. Si conoces el tamaño de cada engranaje, la fuerza del muelle y la hora actual, puedes calcular exactamente dónde estará la aguja de los minutos dentro de cien años. Todo es predecible, ordenado y sigue una causa y un efecto sin margen de duda.
4. Paradigma Darwiniano
- La metáfora: Un filtro de café que cambia con los granos.
- La idea: Imagina que lanzas miles de canicas de distintos tamaños por un embudo con grietas desiguales. No hay una “mente inteligente” eligiendo qué canica pasa; simplemente, aquellas que por azar tienen la forma adecuada atraviesan el filtro y las demás se quedan en el camino. Con el tiempo, solo quedan en el fondo las canicas que mejor se adaptaron a las grietas de la criba.
5. Paradigma Freudiano
- La metáfora: El iceberg y la punta del timón.
- La idea: Tu mente consciente es apenas la pequeña punta de un iceberg que sobresale del agua. Crees que tú diriges el barco con total lógica, pero por debajo de la superficie hay una enorme masa de hielo (impulsos, recuerdos, deseos ocultos) que empuja la nave hacia donde ella quiere, provocando giros inesperados que ni tú mismo entiendes.
6. Paradigma Einsteiniano
- La metáfora: La cama elástica y los colchones de látex.
- La idea: El espacio y el tiempo no son una regla rígida de madera, sino una gran sábana elástica. Si colocas una bola de bolos pesada (un planeta o estrella), la sábana se hunde. Las canicas que pasan cerca no caen por una “fuerza invisible”, sino porque están rodando por la curva del terreno. Además, el tiempo es como un chicle: según qué tan rápido te muevas, se estira o se encoge.
7. Paradigma Cuántico
- La metáfora: El ventilador encendido y la moneda girando.
- La idea: Mientras una moneda gira a toda velocidad en la mesa, es cara y cruz al mismo tiempo (una nube de posibilidades). Solo en el instante preciso en que pones la mano encima y la detienes (la observación), la moneda “decide” mostrarte un resultado fijo. A nivel cuántico, la realidad no está escrita hasta que alguien la mide.
8. Paradigma de la Complejidad
- La metáfora: La orquesta de jazz improvisada o un enjambre de aves.
- La idea: Si estudias a una sola ave disecada en un laboratorio, jamás podrás predecir la forma fluida y ondulante que crea una bandada de miles de ellas volando juntas. En un sistema complejo, la suma de las partes genera patrones totalmente nuevos que no existen en los componentes individuales. Un pequeño aleteo en un extremo altera la danza de todo el grupo.
Reflexión: Puede utilizarse las revoluciones paradigmáticas en la evolución de la filosofía

Temas de lectura recomendados
El Tao de la física (Fritjof. Capra), Sistemas mundo (Immanuel Wallerstein), Epistemologías del sur (Boaventura de Sousa Santos), División internacional del trabajo (Adam Smith, David Ricardo – Karl Marx, Raúl Prebisch), sociedades ternarias (Thomas Piketty) , sociedades líquidas (Zygmunt Bauman), un mundo feliz (Aldous Huxley), sociedades cansadas (Byung-Chul Han), sociedades disciplinarias” (Michel Foucault); “1984” (George Orwell); “Fahrenheit 451” (Ray Bradbury); De animales a dioses, Homo Deus, 21 lecciones para el siglo XXI (Yuval Noah Harari); Breve historia de la barbarie de occidente, el paradigma perdido, Tierra Patria (Edgar Morin)

